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CenaAlmuerzo

Salmón confitado con puré de guisantes

El salmón se cocina sumergido en aceite a fuego muy bajo y sale traslúcido, casi como una confitura.

Preparación
15 min
Cocción
35 min
Dificultad
difícil
Raciones
1

Tiempo total: 50 minutos

Ingredientes

Para 1 ración

  • Salmón180 g
  • Guisantes250 g
  • Cebolleta60 g
  • Aceite de oliva virgen extra35 ml
  • Mantequilla10 g
  • Limón30 g
  • Eneldo fresco4 g

Utensilios

Tenlos a mano antes de encender el fuego.

Cazo pequeño y hondoTermómetro de cocinaCazoBatidoraEspumadera

Elaboración

  1. 1

    Mise en place: salmón sin piel cortado en un taco regular, guisantes listos y el termómetro dentro del aceite.

  2. 2

    Sala el salmón por todas sus caras y déjalo 10 minutos a temperatura ambiente mientras preparas el puré.

  3. 3

    Cuece los guisantes con la cebolleta picada en agua con sal 6 minutos, hasta que estén tiernos y de un verde intenso.

  4. 4

    Escúrrelos guardando un poco del agua y tritúralos con la mantequilla hasta obtener un puré liso, aflojándolo con esa agua.

  5. 5

    Calienta el aceite en el cazo hondo hasta que el termómetro marque 55 °C, con el fuego al mínimo.

  6. 6

    Sumerge el salmón, comprobando que queda cubierto, y sostén esa temperatura 15 minutos sin que el aceite llegue nunca a burbujear.

  7. 7

    Comprueba el punto: la carne debe separarse en láminas gruesas al empujarla y conservar un color naranja intenso, casi crudo por dentro.

  8. 8

    Sácalo con la espumadera y escúrrelo sobre papel unos segundos, sin apretarlo.

  9. 9

    Sirve sobre el puré, con el eneldo picado y unas gotas de limón.

Por ración

Calorías
966 kcal
Proteína
51 g
Carbohidratos
43 g
Grasas
65 g

Calculado sobre las cantidades de arriba. Dentro de NutriPlan estas cantidades se ajustan a tus calorías y a tu objetivo de proteína, así que tu ración puede no ser exactamente esta.

Consejos

  • A 55 °C el salmón no se cocina, se atempera: la textura resultante no se parece a nada que salga de una sartén.
  • El aceite se cuela y se reutiliza dos o tres veces: coge un sabor a pescado que va muy bien en el siguiente confitado, y así el plato no cuenta como aceite consumido.